Grasa abdominal y Alzheimer

Los niveles de una hormona que regula el apetito (leptina) puede ser un indicador del riesgo de la enfermedad de Alzheimer. En un estudio realizado en Boston University School of Medicine, los investigadores encontraron que los niveles funcionales más elevados de la hormona leptina se asociaron con un menor riesgo de enfermedad de Alzheimer y viceversa – reducir los niveles [o la efectividad] de leptina parece indicar un mayor riesgo. Los investigadores observaron que si la investigación valida aún más sus resultados, una forma de terapia de leptina podrían eventualmente ser utilizadas para ayudar a reducir el riesgo de Alzheimer.

Estos hallazgos parecen concordar con investigaciones anteriores que indican que el tamaño del vientre excesivo en los 40’s puede predecir la aparición de la enfermedad de Alzheimer unos 35 años más tarde. El equipo de investigación de Boston comprobaron los niveles de leptina: se mide en la década de 1990 en 785 participantes del curso de Framingham Heart Study, que ha sido la evaluación de la salud de los residentes de Framingham, Massachusetts desde 1948. A continuación, con prueba hecha MRI 7,7 años después de la leptina fue medido en 198 de los participantes. Ellos encontraron que el 25 por ciento de los participantes que tenían los niveles más bajos de leptina tenían un riesgo un 25 por ciento de desarrollar Alzheimer en un período de 12 años mientras que la incidencia fue de sólo 6 por ciento entre aquellos con los mayores niveles de leptina. Los niveles más bajos de leptina también se asociaron con una mayor disminución en el tamaño total del cerebro como se ve en la resonancia magnética. Los investigadores observaron que, dado que la mayoría de los participantes en el estudio de Framingham son de color blanco, se necesita más investigación para ver si los resultados se aplican a otros grupos de población. El estudio se publicó en el 16 de diciembre 2009 número de la Revista de la Asociación Médica Americana.

Mi opinión: Si la investigación adicional confirma los hallazgos de este estudio, vamos a tener más fuerte evidencia que vincula la enfermedad de Alzheimer con la acumulación de grasa abdominal, un riesgo que podemos controlar. Mientras tanto, mantener una cintura en límites normales con su consecuente peso corporal normal y hacer ejercicio regular puede ser una estrategia de protección que vale la pena. Se puede lograr reducir la grasa abdominal, mejorando el funcionamiento de la leptina mediante mi propuesta de una Vida Libre y Sana (www.vidalibreysana.com).

Conforme voy avanzando en mis hallazgos y estudios de las más recientes investigaciones de la Medicina relacionadas con la obesidad y el sobrepeso, parece que más aumenta mi frustración al no ver que la gente responda como juzgo que debería ante la gravedad del daño que nos hacemos por no saber. Sin embargo, aquí estoy publicando en beneficio de aquel al que llegue su momento de vivir más responsablemente su alimentación. No saber es dañino. Saber y no actuar, quizá peor. Esto es… lo que alcanzo a ver.

Dr. Alejandro Ariza.

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2 comentarios sobre “Grasa abdominal y Alzheimer

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