El éxito no sucede de la noche a la mañana.

Hoy he recibido claras señales para reflexionar acerca de lo que deseo comentarte aquí: el valor que hay en los años de experiencia para entender así al éxito como consecuencia. Hoy que tantos jovenes y personas en general quieren una fórmula para lograr rápidamente el éxito, he de afirmarte categóricamente: ¡El verdadero éxito no se sucede de la noche a la mañana!…, como tanta gente desearía que así fuera. Querido lector, lectora, ¡eso es materialmente imposible!, si se trata de un éxito real. Allá afuera se te podrá decir que sí hay maneras, negocios o estrategias para un éxito veloz, pero desengáñate, realmente no sucede así. Pudiera haber un éxito aparente, ese que por mercadotecnia pudiera generarse pero siendo solo una “llamarada de petate”, intensa pero pasajera, por ello te repito, no sucede así cuando se trata de éxito real, ese que es consecuencia de tu enfoque y dedicación por años.

Hace un momento recibí un comentario por Messenger donde alguien me felicitaba ampliamente por la manera en que hablo y donde me decía que quedó sumamente impresionada por lo que sintió en aquella conferencia mía, que nunca jamás en toda su vida había visto a alguien hablar así y que le hiciera sentir lo que sintió en ese magno evento. Pensé un rato y para mis adentros dije: “…no podría ser menos luego de más de 25 años de hablar en público frente a millones de personas en más de 7 países contándose en más de 2,900 conferencias en todo este tiempo”. De verdad, el verdadero éxito en la vida no se sucede de la noche a la mañana. Son años de dedicación apasionada y enfoque total para lograr la maestría. Y para colmo, esto seguido de las agallas para atreverte a ser quien estás destinado a ser, sacudiéndose la opinión social y obedeciendo al corazón propio. Eso es en todo.

Luego apareció en mi iPhone una noticia del periódico Excelsior en su sección de tecnología donde ya publica oficialmente cómo la afamada compañía Apple (que tanto admiro y disfuto) hacía oficial el lanzamiento de su siguiente producto: un automóvil eléctrico al que dará el nombre de “Titán”, para ser lanzado en el 2019. Piensa por un momento, es un proyecto que lleva fraguándose por años, aproximadamente desde el 2010 o antes, y se está trabajando intensamente en él. Apenas en este 2015 sale el anuncio oficial publicado originalmente por el “Wall Street Journal”, donde Apple comenta la autorización de la contratación del triple de personas que se tenían planeadas para el proyecto, y con vista a surgir su automóvil para el mercado para el 2019. ¿Será un éxito? Yo apuesto que sí. Y se sucede el mismo fenómeno. No será un automóvil que nos impresionará a todos porque “salió” en un mes del 2019…, será la consecuencia de más de 10 años de planeación y desarrollo, de dedicación apasionada y enfoque total para lograr la maestría. El verdadero éxito no se sucede de la noche a la mañana. Se requiere de enfocada y apasionada dedicación y paciencia.

Más adelante, en la muy cuidada selección de información que recibo en mi facebook personal, Kerry Sullivan cita un video extraordinario de Gary Vaynerchuk donde comenta que recibe muchos correos de compañeros suyos de cuando estaba en la escuela, frente a su éxito y fama actual, diciéndole: “…caray Gary, qué suerte has tenido!”, a lo que responde: “¡¡¡¿Suerte?!!! No, no he tenido suerte, he trabajado desde los 14 años de edad. Guárdate tu suerte en tu bolsillo”. Un famoso emprendedor que revela que su programa “Wine Library TV”, que lo llevó a la fama… cumplió ya ¡cientos y cientos de episodios! Que lo hayan entrevistado en los mejores programas de televisión y lo citaran en las mejores revistas… ¡no fue de la noche a la mañana! Se requiere de enfocada y apasionada dedicación y paciencia.

Hace un momento me acordaba cómo a un afamado líder de las empresas multinivel, gran amigo mío, lo admiraban por los resultados tan, pero tan exitosos que logró en tan solo el primer año de haber emprendido el negocio en determinada compañía. Pero me encantaba cuando confesaba públicamente: “…llevo un año en esta compañia, pero mi éxito es porque llevo 20 años en la industria y apenas en este año se consolidó un éxito merecido”. ¡Ah! ¡Cómo me encantaba su reflexión! Todo mundo “veía solo el año” que llevaba en la compañia y con profunda admiración la gente se preguntaba cómo habría logrado tanto éxito en tan solo ese tiempo, hasta que lo escuchaban confesar su pasado y empezaba a hacer sentido. 20 años de intentar e intentar e intentar hasta que encontró el tesoro en un año de aplicar lo aprendido y de utilizar las releciones que sembró por 20 años antes. El verdadero éxito no se sucede de la noche a la mañana. Se requiere de enfocada y apasionada dedicación y paciencia.

Te revelaré un secreto… sobre todo si visualizas 10, 20 o 25 años para vivir un gran éxito… ¡¿De dónde saca tanta paciencia?! De que te encante lo que haces. De que lo ames. Así, no te percatas del tiempo nunca. Puede pasar todo el tiempo del mundo y tú feliz. Hasta que “de repente”, sucede la consecuencia, el éxito auténtico.

Te sugiero reflexionar en estos puntos que escribo para ti:

  • Es un don poderte levantar todas las mañana y hacer tan solo lo que más te gusta y disfrutas, y vivir de ello.
  • Ese don requiere de muchas agallas para reclamarlo y atreverte a vivirlo. Tu don, al principio, puede no “encajar” en los gustos de tu familia, de tus amigos o de la sociedad. Se requiere coraje para aún así atreverte a vivirlo. ¡Valdrá la pena cada segundo!
  • Nada en la vida es gratis. El gran éxito se paga con gran cantidad de tiempo, con gran dedicación, con gran talento, con cultivar grandiosas relaciones.
  • Hay que tener paciencia. Esto último es muy fácil, prácticamente inconsciente si te atreves a hacer lo que verdaderamente amas, aunque al principio -esto pueden ser años- no veas los resultados que te gustaría tener. Descubre que la felicidad no está en lograr el resultado, sino en el proceso. ¡Ahí se asienta la más auténtica felicidad! La medalla de oro no reconoce a quien llegó en primer lugar, lo que verdaderamente reconoce es el tiempo dedicado y apasionado a entrenar para que llegar en primer lugar tan solo fuera la lógica consecuencia. El tiempo es oro. La medalla de ese metal es entregada a quien dedicó el tiempo para merecerlo.

Reclama lo que hace cantar de felicidad a tu corazón al hacer, atrévete a vivirlo diariamente, no te preocupes si al principio eso “no te deja dinero”… ¡te garantizo que si sigues haciéndolo, vivirás aquella verdad de que la práctica hace al maestro y serás tan famoso por ser el mejor haciendo eso, que podrás cobrar lo que quieras por hacerlo y ganar enormes sumas de dinero! Descubre que la paciencia es también consecuencia, prácticamente inconsciente, por amar lo que haces. No hay que tener paciencia, más bien al pasar de los años descubres que la tuviste sin darte cuenta. La paciencia es un suceder no un procurar. Déjate sorprender por la vida cuando de repente alguien te empiece a decir “maestro” con profunda admiración y desee ser como tú. Trabaja y trabaja y trabaja… hay que pagar el precio. Pero… puedes pagar el precio sin que te cueste. Este es un gran secreto de mi vida, es lo que sé que se sucede cuando amas lo que haces y lo pones al servicio de los demás. Es Nueva Conciencia.

Si deseas mi ayuda para conocer un concepto que te ayude a mejorar la calidad de tu vida, un trabajo formal que puedes realizar directamente con mi mentora y con el que estoy ayudando a miles a tener éxito con las recomendaciones que he comentado en esta columna, envíame tus datos haciendo CLIC AQUÍ y pronto te llamaré yo personalmente.

-Alejandro Ariza Z.

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