Cómo eliminar la angustia de tus deudas.

Pagando. Pero no es tan fácil, lógicamente. Si no, aquí acabaría la columna. Primero entendamos que tus deudas son un gran negocio par alguien más y por eso a alguien más le conviene que sigas endeudado. Pero bueno…, ¿Cómo fue que te llegaste a endeudar tanto?, y para colmo, lo sigues haciendo. Parece que has entrado a una angustiante espiral sin fin. La verdad, la persona promedio se endeuda porque es muy fácil gastar un dinero que no es suyo. ¡Y esto lo saben los bancos! Por eso te “prestan” dinero fácilmente. porque te cobrarán mucho más de lo que te prestaron si te tardas en pagar. ¡Eso es el gran negocio de los intereses!, porque más del 65 % de la gente se tarda en pagar. Aquí, si hablamos de negocio, ¡es extraordinario prestar dinero cobrando intereses por retrasos! Por eso los bancos, en cuanto la persona entra a una etapa económicamente activa (entre los 18 a 24 años), casi te llevan hasta tu casa las tarjetas de crédito con mínimos requisitos y en algunas ocasiones prácticamente ninguno, para que ahí empiece un endeudamiento que podrá durar toda la vida. La gente promedio no sabe ni cómo funciona el pago de intereses de la tarjeta y cómo se van multiplicando intereses sobre intereses, mes tras mes, incluso si solo pagan el mínimo. Esta historia del uso de tarjetas de crédito es terrible y es un tema aparte, pero es el origen de la deuda de millones. Es un gran negocio para el que presta dinero. El negocio de la ignorancia del que lo pide. Esto aunado a personas que piden dinero prestado a personas, o tienen encima una hipoteca o, como leí hoy una nota de CNN-Expansión donde se comentaba cómo en USA la deuda estudiantil de un hijo retrasa la jubilación. ¡La “educación” es un negocio grandioso! Y lo es porque trastoca lo más preciado para un padre: sus hijos, prometiéndoles que tendrán un mejor futuro si los meten a estudiar. ¡Caray! Si supieras la cantidad de gente exitosa (económicamente hablando) que conozco y que no fue a la escuela. Sin embargo, se ha hecho un gran negocio con la educación en donde incluso los padres sienten que “lavan sus culpas” haciendo hasta lo imposible -como endeudarse- por darles una “educación” a sus hijos. Es lo que yo llamaría endeudamiento con base moral. Haces un mal (endeudarte) en pos de un bien (educar a tus hijos). ¡Qué bonito! Hasta parece que escucho los violines de fondo. Atención: aquí no quiero dar a entender que es malo ir a la escuela. ¡Es extraordinario! Pero lo que sí quiero afirmar es que si no tienes el dinero para mandar a tus hijos “a la mejor escuela”, puedes enviarlos a otras o incluso no angustiarte porque no estudien cuando hay otros caminos para triunfar en la vida, y esos sí me constan. Pero bueno, como lo más posible es que no me esté leyendo un banquero o un empresario dueño de una escuela, mejor hablemos del que más posiblemente sí me esté leyendo, el endeudado. ¡Tienes que hacer algo para salir de deudas y tienes que hacerlo ya! Lo más posible, si eres como la mayoría, es que no sepas cómo. Solo vas acumulando angustia. Quiero afirmarte: ¡hay cómo salir del problema! Y te lo diré más adelante.

Primero que nada, algo fuerte de aceptar es que endeudarse no es solo cuestión de que pidas dinero prestado y luego no tengas para pagar y los intereses te vayan comiendo, se coman tu paz, tu bienestar, tu estado de ánimo, tu vida misma. No… es algo más delicado: endeudarse es un hábito. Esto que te acabo de decir es más grave de lo que te imaginas. Y es grave porque si algún día llegas a pagar tus deudas, en un alto porcentaje de los casos… te volverás a endeudar. Endeudarse es un hábito. Y tenemos que corregir ese dañino hábito o jamás podrás vivir en paz. Jamás. Este es un tema de libros enteros, de largos seminarios, pero para una breve nota como quiero compartirte, te sugeriré un camino de solución de tan solo dos pasos:

  1. Tienes que hacerte consciente de que tienes un problema grave.
  2. Necesitas resolverlo dejando de gastar en cosas innecesarias al mismo tiempo que ganando mucho más dinero del que hoy ganas.

El primer paso, por increíble que parezca, es el más difícil. Escribo esta columna el 2 de diciembre, y como ejemplo de la época, hay gente súper endeudada que aun así comprará un arbolito de Navidad y adornitos, además de hacer un gran esfuerzo para algunos regalitos. En aproximadamente 7 semanas, verás -literalmente- tu dinero en la basura, el arbolito seco en los botes de basura, ahí está tu dinero.

Solo hasta que una persona es consciente de su grave problema de deudas, ¡no compraría un arbolito navideño y usaría ese dinero para pagar algo de su deuda! Pero de inmediato entrará el pensamiento deliberadamente inconsciente del problema diciéndote: “…¡cómo no voy a comprar un arbolito!, es por mis hijitos, deben pasar unos días alegres viendo su arbolito, como todos los niños. Es solo esta ocasión y ya el año que entra Dios dirá. No es tanto gastar esa cantidad de dinero”, y varios más etcéteras. ¿Qué no puedes llevar a tus hijos a que vean los arbolitos y foquitos mejor a una calle adornada y regresar a casa en paz? Esta época yo siempre la he considerado tan paradójica, donde los villancicos te dicen: “Noooooche de paz, noooooche de amor…”, y es una época donde lo que menos hay para muchos es precisamente paz y amor y por decisión propia. Familiares que se “tienen que” ver y no hay la más mínima simpatía pero ahí vas y los ves, viajes que parece se “tienen que” hacer sin verdadero deseo de ir hacia ese destino, compras que muchos sienten que “tienen que” hacer para regalos que se “tienen que” dar para quedar bien o por temor al qué dirán si no regalas. Por eso te digo, el primer punto es el más difícil de todos, tienes que hacerte consciente de que tienes un problema grave. Sí, tienes un problema, y sí, es grave. Pero no lo quieres ver así. Es como el adicto que no acepta su problema. Igual. ¡Tienes que abrir ese sobre del banco para que veas lo que debes en la tarjeta de crédito! La deuda no disminuye si no abres el sobre. Tienes que hacerte consciente.

Luego, necesitas dejar de gastar en cosas innecesarias. Y esto sucederá casi en un bendito automático si das el primer paso. Si realmente te atreves y empiezas a hacerte consciente, ¡te sorprenderá la cantidad de cosas innecesarias que tienes el hábito de comprar y dejarás de hacerlo! Si no te haces consciente seguirás endeudándote, y peor si tienes una pareja igual o más inconsciente que tú. Las parejas se ayudan o las parejas se dañan. Mientras que uno no quiere confesarle el gran problema económico que se tiene a la pareja para no precuparla (o preocuparlo), la otra (o el otro) sigue gastando en cosas absurdamente innecesarias pero que percibe como necesidad. ¡Es horrible vivir este infiero de vida de relación! La angustia se incrementa día a día y el maltrato en entre la pareja empieza, creyendo que nada tiene que ver el dinero, cuando todo pleito empezó y se mantiene por temas de dinero. Fíjate en algo increíble: en qué gastan su dinero las personas dependiendo de su clase social:

  • Los pobres gastan en chácharas y súper ofertas de “cositas”.
  • La clase media compra endeudándose por uso de créditos queriendo llevar una vida “como de rico”.
  • Los ricos compran sólo y exclusivamente lo que les genera más dinero.

Así de fácil es entender esto. Vé en qué gastas exclusivamente y podrás identificarte con comportamiento de pobre, clasemediero o rico. Cada persona, dependiendo de su nivel socioeconómico, intentará estrategias diferentes para salir de sus problemas económicos, porque todos podemos tenerlos, independiente de nuestro nivel socioeconómico. Al pobre le caracteriza la emoción de revender algo. El pobre se ilusiona con salir adelante revendiendo cositas. Ganar “unos pesitos” por la gran oportunidad que encontró de comprar algo súper barato o incluso no más a buen precio, pero el que lo pueda revender un poco más caro le ilusiona como fuente de ingresos. Normalmente lo que gana le alcanzará solo para poder comprar más “cositas”. Si tu entras a la casa de una persona pobre, está llena de “cositas” inservibles hasta acumuladas unas sobre otras en cajas o mesitas o colgadas en la pared, pero que para su percepción fueron una “gran oportunidad” de compra y por eso ahí las tiene como trofeítos.

La clase media es la que más sufre de endeudamiento por comprar y hacer solo lo que les gusta. Ni es pobre, ni es rico, pero quiere vivir como rico. Entonces compra autos, come con toda la familia en buenos restaurantes y viaja… usando tarjetas de crédito. Tarde o temprano, y la mayor parte de la veces más temprano que tarde, las deudas se los come. Normalmente rentan donde viven y ello aumenta más su estrés por deuda. Suelen tener un trabajo bien remunerado, pero más del 85 % de su dinero se va en pagar deudas. Varias veces llegan a un momento en donde ya no saben qué hacer porque viven limitados a un sueldo que por más bueno que sea es un límite, mientras que sus deudas van en aumento.

Los ricos compran lo que les genera más dinero y se atreven a hacer lo que les conviene aunque no les guste. Y compran varias estrategias así para tener varias fuentes de ingreso y nunca solo depender de una. Los ricos tienen por lo menos siete diferentes fuentes de ingreso. Claro que por su misma condición económica también pueden comprar “cositas”, ¡y lo hacen!, pero muy poco o rara vez; también pueden viajar y salir a comer a restaurantes lujosos…, pero sin endeudarse. Lo notas hasta cuando pagan y no usan tarjetas de crédito sino American Express (un tipo de pago en efectivo en su versión con clase). Pero lo que más le emociona a los verdaderamente ricos es adquirir solo lo que les genere más y más dinero. Es su estrategia para no tener límite.

Tú y yo, independiente de nuestro nivel socioeconómico, necesitamos dejar de gastar en cosas innecesarias. Si te detienes a hacer consciencia, te sorprenderá la enorme cantidad de cosas innecesarias que tienes tendencia a comprar. Yo hace unos años me sorprendí de esta dinámica en mi propia vida. Cuando decidí dejar de comprar cosas innecesarias… ¡casi no compraba nada! Y pasaba tanto tiempo sin comprar, ¡que hasta me sentía como mal, como que me faltaba algo! ¡El hábito de comprar babosadas! (Y no escribo la palabra que se me antoja aquí porque escribiendo soy un poquito más recatado que hablando). Por eso te digo, -sé del tema en carne propia-, endeudarse es un hábito. La clase media (más tirándole a pobre que a media) puede llegar a tener como “entretenimiento” el salir a pasear… de compras, comprando una gran cantidad de cosas innecesarias mientras siente que solo salió a pasear. Hace varias décadas, la clase media-baja salía a pasear a los parques, hoy salen a pasear al “nuevo parque”: los centros comerciales. ¡Por eso se construyen y se construyen tantos y tantos por doquier! Hasta existe una estrategia mercadológica vía lenguaje y sus emociones, incluyendo en el nombre del centro comercial la palabra “parque”. Y es que son los parques de hoy en día para millones y millones de personas clase media. Los ricos son los que “compran” los terrenos y los locales y hasta los edificios enteros de un centro comercial, compran lo que les dejará más y más dinero como sistema, mientras que la clase media va a esos centros comerciales a aumentar su deuda hasta por comprar helados para toda la familia o unos cafecitos con postre, si no le alcanza para la ropa de finas marcas ahí vendiéndose, pero el hecho es que hay que gastar en algo como paseo. Gastar es el nuevo pasear. Mira este ejemplo: ¿Te serviría pagar a tu deuda unos 9,360 pesos? Eso es lo que tendrías si no gastaras en dos cafecitos más un postrecito de Starbucks cada fin se semana por un un año. Pero decidiste salir a pasear a un centro comercial y cómo no comprar por lo menos dos cafecitos repletos de azúcar para tu pareja y para ti, más un postrecito para compartir entre los dos.

Debes detener el incremento de la deuda haciéndote consciente de este tipo de gastos, y te detendrás hasta que los veas absurdos, y los verás absurdos hasta que decidas hacerte consciente. ¡Ahí los dejas de hacer! Ahí detienes la angustiante espiral sin fin de tu endeudamiento.

Ahora bien, una cosa es detener la deuda dejando de gastar en cosas innecesarias, pero otra cosa es eliminarla. Ahí es en donde entra el reto de tener que ganar más dinero. Definitivamente necesitas ganar más dinero y el promedio de la gente no sabe cómo. Necesitamos imitar a los ricos, guardando las debidas proporciones. Necesitamos aprender a adquirir algo que nos genere más y más dinero. Es lo que los especialistas en la materia le llaman “activos”, algo que te genere más dinero. Y no, no creas que mi recomendación es que, como rico, compres un departamento o una casa y la rentes para que te deje más dinero mes tras mes. ¡Claro que si puedes debes hacerlo! Pero partiendo de la base de que estás endeudado, pues es casi imposible comprar una casa para rentarla en este momento. Pero te tengo la gran noticia de que puedes adquirir algo mucho más accesible, muchísimo más, y generar mucho más dinero. Más adelante te invitaré a saber del tema. Mientras, te explico cómo hay cosas que se pueden convertir en activos, por ejemplo, un diseñador cuando compra una MacBook, si no le diera un uso productivo, sería una “cosita” carísima, algo que aumentaría su deuda y su angustia económica por más de 25 mil pesos que paga por ella. Pero si esa misma MacBook la usa para un diseño que se venderá enormemente, más unas postales digitales que se descargarán mientras la gente las compra vía PayPal, además de usarla para diseñar una página de Internet con un sistema de enseñanza y videos donde la gente paga por aprender su materia, entonces la MacBook fue un tipo de compra de rico, algo que le generó mucho dinero y se lo podrá generar como un sistema recurrente sin límite. Ésta es la única solución real para eliminar las deudas. Un persona de clase media-baja que ignora estrategias generadoras de riqueza, vive la paradoja de creer que paga sus deudas, endeudándose más, este absurdo existe: cuando pide prestado para pagar deudas, usa una tarjeta de crédito para pagar otra; y es que la persona no conoce cómo hacer para salir de esa angustia. El banquero sonríe y hasta podría ofrecerle otra tarjeta de crédito.

Yo el año pasado conocí el negocio alterno más extraordinario de mi vida, que gracias a Dios no es multinivel ni esas promesas que no funcionan para la abrumadora mayoría de la gente y solo las endeuda más, donde nadie tiene que vender absolutamente nada, donde nadie sale lastimado, algo que se puede hacer en el tiempo libre que te quede, algo con lo que se puede empezar a ganar más para poder pagar deudas y empezar a vivir en paz. Conocí un negocio real donde con la inversión más baja que he conocido en toda mi vida logré generar un sistema de ingresos extras basado en la natural y normal vida de cualquiera. Si tienes deudas y ya te urge salir de ellas, haz todo lo que te he recomendado en esta columna, además, si deseas conocer este concepto de negocio que te puede ayudar tanto a salir de deudas, escríbeme haciendo aquí y empecemos a trabajar en la solución.

La misión de mi vida y de mi empresa Nueva Conciencia es: “Ayudar al ser humano a sentirse extraordinariamente bien”. Y pagar y eliminar deudas ¡se siente extraordinariamente bien! ¿Tendrás que invertir? Lógicamente que sí, pero mucho menos que lo que gastas en “cositas” o pagos mínimos de tarjetas, muchos menos de lo que pudieras imaginar. ¿Tendrás que trabajar? ¡Lógicamente! No conozco otra manera honesta y digna de mejorar la economía. ¿Tendrás que dedicarle tiempo? ¡Obvio! ¿Hay otra manera u espacio para hacer algo? Te digo todo esto porque cómo me admiro con la inocencia (por decirle de alguna manera) de la gente cuando se le ofrece ayuda y cree que se trata de una invitación a asistir a un centro de donaciones donde si llegas puntual alguien te va a regalar dinero no más por ir y ya. En la vida para ganar hay que trabajar, hay que invertir: o dinero o tiempo o talento o alguna combinación de estas. No existe otra manera. Lo que sí te afirmo es que necesitas hacer algo ya. No te anestesies voluntariamente, como a muchos se les antoja en época decembrina. No creas que ya mejor el año que entra ¡va a ser tu año! Eso es un autoengaño si sigues haciendo lo mismo que haces siempre. ¡Tienes que ser objetivo! Si con lo que vienes haciendo siempre ya viste que no te alcanza, entonces tienes que hacer algo más. Si has llegado hasta esta altura de la lectura, tú bien sabes que tienes que hacer algo. Algo debes cambiar en tu vida. Yo estoy aquí para ayudarte dándote información (clic aquí), pero tú deberás moverte para adquirirla y aplicarla. Déjame decirte desde mi corazón y hacia el tuyo: hay solución. La hay. Por más grande que parezca tu deuda, si realmente deseas eliminarla, si realmente lo deseas, entonces y solo entonces te atreverás a hacer lo que sea necesario para ello. Mientras no lo desees fervientemente porque todavía hay algo de dinero en tu tarjeta de crédito (¡mucha gente piensa que eso es tener dinero!) y creas que el año que entra solo por que sea “año nuevo” las cosas van a cambiar, seguirás viviendo un absurdo sueño infantil independientemente de la edad que tengas. ¿Quieres una noche de paz, noche de amor? Atrévete a hacer los cambios necesarios en tu vida para que así sean todas tus noches, no nada más la del 24 de diciembre. Créeme en algo como arizatip: iniciar el año ya con inercia de algo que emprendiste desde antes ¡es de lo más inteligente que puedes hacer para tener un inicio poderoso! Si piensas que iniciar el año es desde cero en los cambios de mejora, todo será más lento. Cuando descubras que hay solución atreviéndote a hacer lo que tengas que hacer y te atrevas a hacerlo ya, con sana prisa, ahí empezará para ti una gran…

¡Emoción por existir!

-Alejandro Ariza.

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2 comentarios sobre “Cómo eliminar la angustia de tus deudas.

  1. Excelente texto y es la pura verdad. Mil gracias por sus valiosas aportaciones que dan luz a quienes viven en la ignorancia de una verdadera educ. Financiera. Me anoto con ellos.

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