Porque siempre vivió de.

Un día se cruzaron en vuelo una abeja y una mosca. De repente, la siempre bien intencionada abeja, volando hacia arriba, le alcanzó a sugerir a la mosca: «Oye, es mucho mejor pararse en, caminar en y alimentarse en una bella flor que de la basura a donde siempre tú andas buscando tu alimento». La mosca casi siguiéndose de largo, volando hacia abajo, sólo alcanzó a decirle: «No creo…», y se dirigió directo a la basura. La mosca no entendió, no hizo caso… porque siempre vivió de eso.

Mientras que las abejas hasta en sus patas se llevan consigo el polen de las flores para esparcirlo a otras tantas y terminar favoreciendo la fecundidad de lo bello, llevando materia prima para hacer miel que podrá servir como alimento para los humanos, las moscas en cambio, se llevan hasta en sus patas bacterias y virus que esparcen a donde se paren, como en ciertos alimentos de algún expendio y que terminarán ingiriendo algunas personas pudiendo enfermar. ¡¿Por qué la mosca no hizo caso del sabio consejo de aquella abeja?! Porque siempre vivió de la basura.

Existen personas que apenas se levantan por la mañana, revisan su celular y empiezan a comparar su vida con los estilos publicados en sus redes sociales, basura. Leen noticias en su periódico digital o de papel, basura. Leen breves memes publicados en su Tiktok, Instagram o Facebook, basura. Y luego, van y platican con sus familiares de eso con que empezaron a alimentar sus mentes, basura. Camino al trabajo, en su medio de transporte, van escuchando más noticias o «cierto tipo» de música con letra agresiva o deprimente, basura. Personas que minutos más tarde llegan a sus trabajos y empiezan a platicar de todo ello, esparciendo basura. Personas tipo mosca.

En cambio, hay otro tipo de personas, las que apenas se levantan por la mañana, revisan su celular y eligen escuchar una «InspirAcción de hoy», o abren una app que les ayude a meditar y a escuchar un mensaje que eleve su espíritu, bella flor. Leen y avanzan en una novela que les está nutriendo el alma, corazón e intelecto, bellas flores. Abren sus redes sociales y, como ya tienen muy filtradas sus entradas, leen sólamente algo que les ayude como un mensaje de aliento o una imagen inspiradora, bella flor. Luego, van y platican con sus fmiliares de eso con que empezaron a alimentar sus mentes, bellas flores. Camino al trabajo, en su medio de transporte, sólo van escuchando podcast’s de autores y temas que les ayudan a mejorar la calidad de sus vidas o música energetizante con un mensaje de esperanza y alegría, bellas flores. Personas que minutos más tarde llegan a sus trabajos y empiezan a platicar de todo ello con sus compañeros, esparciendo bellas flores. Personas tipo abeja.

¿Tu eres persona tipo abeja o tipo mosca? Sólo revisa de qué te alimentas, sólo reflexiona a qué le dedicas tu atención mayoritatiamente, a quién sigues, qué lees, que ves, qué permites entrar a ti. Analiza la calidad de mensaje que recibe tu mente, tu corazón y tu alma cuando eliges ver una serie en Netflix o en cualquier otro streaming. Detente a pensar y valora. ¿Lees? ¿Qué lees? ¿Qué literatura entra a tu ser? Porque de todo ello será la calidad de lo que ahora tú esparzas. Detenerse a reflexionar en en esto es una gran responsabilidad y, como ves, no sólo por ti, sino para con la sociedad también.

Detente un rato a pensar acerca de la calidad de personas que has elegido para ser influenciado, tus amigos, tu pareja, gente a la que eliges escuchar. ¿Ellas son tipo abeja o tipo mosca? Porque de diálogos con ellos tú tambíen te nutres. Hoy, aquí y ahora, quiero compartirte algo de lo creo más delicado dentro de esta reflexión. Tu respuesta está muy relacionada a la razón por la cual muchos hacemos lo que hacemos: «Porque siempre vivió de…». Los humanos somos animales de costrumbres, presas fáciles de un hábito. Quiero invitarte a que te detengas a pensar y lo hagas profundamente, reflexiona en lo siguiente:

Con tus elecciones creas un hábito, luego el hábito te crea a ti.

Dr. Alejandro Ariza Z.

Sí querido lector, lectora. Elegir, acto que distingue al humano de otras especies, es trascendente, muchas veces por edificación a la que lleva. Hay que saber elegir y responsabilizarse en ello. Si escuchas las reflexiones de esta columna con un tinte discriminante, entonces has escuchado perfectamente bien. Hay que serlo, por nuestro bien, por lo que edificas contigo al elegir. Se nos ha dicho con cierta frecuencia que todas las comparciones son malas, pero yo, Alejandro Ariza, te digo enfáticamente que no, no todas. Y no sólo no todas son malas, sino que algunas son estrictamente necesarias, como ésta que te sugiero hoy. Distingue la causa y entenderás el efecto. Elige con inteligencia el origen, y disfrutarás sensiblemente el resultado.

A mí siempre me ha llamado la atención cómo todos teniendo la misma cantidad de tiempo al dia, existen tan distintos resultados en las personas, y muchas veces tan abismalmente distintos. Una incipiente pero gran explicación está en entender esta metáfora «abeja o mosca». Qué elige una persona u otra dentro de el mismo tiempo de vida es lo que hace toda la diferencia en la calidad de sus vidas. Si tan sólo tuvieras cada vez más clara la implicación del fenómeno: tiempo-causa-tiempo-efecto, administrarías mejor tu tiempo, administrar es un tipo de inteligente discriminación. Discriminar significa seleccionar excluyendo. Y conviene hacerlo.

Hoy he disfrutado compartir contigo este breve espacio de mis letras, con toda la intención de abeja. Todo lo que publico, absolutamente todo tiene la misión de ayudarte a entender para que vivas mejor, irradiar entusiasmo y fe en la vida, lograr emoción por exitir. Si te sirve, me alegro, si no, también me alegro porque estás eligiendo, privilegio exclusivo de ser humano manifestándose como tal.

¡Nos encontramos pronto! Seguro tendrémos otra razón más para mantener nuestra…

¡Emoción por existir!

–Alejandro Ariza Z.

5 comentarios sobre “Porque siempre vivió de.

  1. “cambiar de mosca a abeja” a título personal, me sabe a una lógica consecuencia de tomarte la vida en serio. La felicidad que te trae supera con creces y sin dudas al esfuerzo que requiere romper los hábitos de mosca

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  2. Resulta curioso aplicar la mencionada metafora analizando otros aspectos y darse cuenta que; la cantidad de moscas es abrumadoramente mayor que la cantidad de abejas en el planeta, es decir, las moscas abundan, igual que las personalidades de ese tipo… Por eso, es común ver moscas muertas ante el golpe de una raqueta que paradójicamente se llama matamostas y no mata abejas… Ante ambos insectos, sin necesidad de haberlo dicho textualmente, como humanos, sentimos mucho más respeto por abejas que por moscas, ahí la aplicación del liderazgo implícito en la naturaleza.

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