¿Estás preparado?

Estos son de los temas de los que casi a nadie les gusta tocar, pero que a todos nos puede pasar, una emergencia. Ahora que hemos pasado por terremotos, huracanes, tragedias, pérdidas, por supuesto que también afloró la ayuda mutua, la solidaridad. Todo eso ya está comentado. Mil posts, fotografías, comentarios, etc. Sin embargo, ¡tenemos que confrontarnos con una gran lección! Todos somos presa fácil de alguna emergencia, y si ya lo sabemos, entonces es menester prepararse para ella. De entrada te digo: si crees que tener una tarjeta de crédito, incluso en ceros, es medida para cualquier emergencia, ¡no sabes nada de cómo salir de una emergencia! ¡Las tarjetas de crédito jamás son para emergencias! Si así lo hicieras en una emergencia, lo único que harás es aumentar otra tragedia a la emergencia, el endeudamiento. Es como intentar mitigar un dolor agudo mediante un dolor crónico. No, no, no. Con humildad, tienes que aprender la manera inteligente para prepararte para una emergencia.

Un mero ejemplo: la gente que perdió bienes materiales, además de la nostalgia por los anclajes emocionales hacia ciertas cosas, la mayor tragedia –y de la que casi nadie habla– es no tener cómo adquirir otros como solución inmediata. Es cuando, fríamente, piensas cuál es la mayor tragedia, que alguien perdiera su casa o que al perderla no tuviera el dinero para poderse ir a vivir a otra al día siguiente. La diferencia: ahorrar para una emergencia. Crear un fondo de ahorro. Es la única solución para este tipo de circunstancias. Y no, no necesitas un terremoto o un huracán para entenderlo, basta comprender, comparativamente, algunas circunstancias de mayor posibilidad, como la de que seas despedido de tu trabajo, o tú renuncies, o te enfermes. ¿Qué harías si, por alguna razón, la que sea, no puedes trabajar y así, no pudieras ganar dinero? ¡Eso es lo grabe de la gente que tiene un ingreso lineal y además no ahorra! De verdad, por amor a ti mismo, necesitas ahorrar para emergencias y buscar una fuente de ingresos adicionales que, idealmente, sea residual. Investiga en Internet la diferencia entre ingresos lineales y residuales. Googlea.

Al estar leyendo esto aquí, tienes un nuevo problema. Ya no puedes decir que no sabías. Todo está en los dos párrafos anteriores, y ya los leíste. A partir de este momento, si no buscas una fuente de ingresos adicionales, idealmente en forma de ingreso residual, y, sobre todo, si no ahorras, ya no puedes argumentar en defensa propia que “no sabías”, ya no puedes defenderte escudándote tras la ignorancia. Ahora que ya sabes, si no actúas, eres un cínico. Quien sabe lo que debe hacer y aún así no lo hace, está mucho peor que cuando no sabía. Por ello es que te invito a que aprendas, a detalle, cómo prepararte económicamente para una emergencia con Inteligencia para el dinero, mi más reciente libro que puedes adquirir cuanto antes, exclusivamente por Internet haciendo clic aquí: Inteligencia para el dinero.

Si estás leyendo esto, muy posiblemente estés en calma… ¡el mejor momento para preparate para una emergencia! La gente actua por angustia y desesperación o por calma y responsable inspiración. La segunda es infinitamente más inteligente que la primera. Por eso hasta hoy escribí esta columna, para esperar encontrarte así, en calma, con la posibilidad de inspirarte a resolver una emergencia en paz.

La principal razón por la cual la gente no ahorra suele ser “porque no le alcanza el dinero” para ello; desde que recibe su quincena, ya debe ese dinero y tiene que pagar algo de su deuda, aunado a los compromisos económicos del día a día. Se entiende perfectamente… ¡pero hay que hacer algo para solucionar eso! Que algo se entienda no quiere decir que esté bien o que deba seguir así. Crear un fondo para emergencias es una emergencia en sí misma en una versión pacífica (esta paradoja existe y aplica aquí). ¡Urge que hoy mismo des los pasos para crearlo! Créeme, esto no es una columna más de mi colección de superación personal y autoayuda, propia de Nueva Conciencia, es una columna de emergencia de la vida.

El origen de toda depresión es una pérdida. Perder a un ser querido, perder el trabajo, perder la salud, perder dinero, perder algo valioso para ti. Todos hemos pasado por pérdidas y sabes a qué me refiero. No podemos evitar las naturales pérdidas que se suceden en la vida, pero sí podemos hacer algo anticipadamente para que no duelan tanto. Cuando sabes esto, ya no es un imprevisto, es perfectamente previsto. Mediante la lógica y la imaginación debes alcanzar a ver perfectamente la franca posibilidad de una pérdida en tu vida. Así, si deseas mejorar como persona, si deseas crecer como ser humano, debes hacer uso de una facultad exclusiva, privilegio de ser humano: la responsabilidad antecedente. El humano puede responsabilisarse de algo incluso antes de que suceda. Es aplicación de su inteligencia. Sé perfecto que estas líneas quizá las sientas llenas de lógica y aún así no estés preparado para un infortunio, entonces tienes que hacer un alto y ponerte a pensar muy en serio en tu vida y en la de tus seres queridos. Responsabilizarte anticipadamente es un grandioso acto de amor. La angustia y la ansiedad suceden por no prepararse. ¿Te acuerdas cuando llegabas a un examen y, honestametne, no estudiaste nada? ¿Qué sentías? Sucede algo parecido aquí. ¿Recuerdas cuando estudiaste como nunca, dominaste la materia, y llegas al examen? ¿Qué sentías? Seguridad, paz, fuerza. Esas tres son las consecuencias de prepararte para una emergencia.

Nunca olvidaré uno de los momentos que más me han dolido en mi vida, cuando murió mi papá. En esos minutos tan intensamente dolorosos posteriores a su muerte, cuando junto con mi mamá, sacó los papeles que dejó mi papá, pensando anticipadamente en su propia muerte, me fui de espaldas cuando él ya había pagado absolutamente todo lo relacionado con su funeral, un pago que incluía todo, absolutamente todo para el momento de su muerte y así no dejar gasto económico para nadie de su famillia. Cuando vi la fecha de ese documento, ya con los bordes amarillentos, él pagó por todo su funeral 47 años antes de su muerte. ¡Mi papá planeó y pagó todo lo relacionado a su muerte 47 años antes de que sucediera! Mi papá seguía dándome grandes lecciones hasta en esos momentos.

Si crees que no puedes prepararte para una emergencia, déjame garantizarte que estás en un error. Sea cual sea tu circunstancia, puedes –y debes– prepararte para una emergencia. Te repito, es perfectamente entendible que, por tu falta de inteligencia para el dinero: por estar –y mantenerte– endeudado, por creer que ganas muy poco dinero, por lo que sea, pareciera que no puedes prepararte, pero, insisto, sí puedes. Por ejemplo, empezar a salir de deudas ¡ya es un paso hacia esta preparación de la que te hablo! Pagar deudas y al mismo tiempo empezar a ahorrar para un fondo para emergencias… ¡sí se puede! Porque, al principio, no necesitas grandes cantidades de dinero. ¿Sabes lo que necesitas? Empezar. Sólo basta con empezar a ahorrar creando un fondo para emergencias, para que inicie una bendita bola de nieve con el paso del tiempo. Si tienes 200 pesos, ¡con ello empieza! Pero empieza. Podrás seguir pagando deudas, podrás seguir con los compromisos económicos de tu vida cotidiana, y aún así podrás ahorrar para emergencias 200 pesos al mes o a la quincena. Tienes que abrir una cuenta de ahorros, independiente a tu cuenta de nómina o tu cuenta corriente. Tienes que tener tu dinero separado por objetivos. ¡Hay tanto que debes saber para disfrutar esta Nueva Conciencia financiera! Por eso escribí Inteligencia para el dinero. Lo escribí como uno de los más grandes actos de amor por mis lectores. Hasta que lo leas y lo vivas, entenderás a cabalidad la oración anterior, imposible antes.

Y te respito, muchas veces el mayor dolor de una tragedia no radica en la trágica pérdida, sino en tu incapacidad posterior para sustituirla. (Sé perfecto que hay cosas insustituíbles, de esas lógicamente no hablo aquí…, hablo de las muchas que sí son sustituíbles). Hace unos días platicaba con un amigo multimillonario y le pregunté: “¿Tú qué hubieras hecho si hubieras perdido tu casa?”, a lo que me respondió sin chistar: “Al día siguiente ya tendría otra y ahí estaría a salvo mi familia con todo lo que se necesite”. Se trata de un tipo que ha trabajado intensamente durante años, ha creado varias fuentes de ingresos y ha ahorrado demasiado. ¿Cómo? Viendo un estilo de vida por debajo de lo que gana. Así, siempre tuvo para ahorrar, y mucho. Cuando comprendes este secreto que te estoy revelando, comprenderás que lo más difícl para ahorrar no es nada que tenga que ver con el dinero, sino con algo realmente difícil para miles: un cambio de actitud, la adquisición de nuevos hábitos, la responsabilidad antecedente, la madurez de autolimitarte . Toda una Nueva Conciencia. La mayor parte de la gente, sin inteligencia para el dinero, cuando gana un poco más de dinero, ¡gasta más!, se da lujos de un estilo de vida superior al que realmente tiene, y así, el dinero jamás alcanza. Necesitas limitarte. Los límites son generadores y manifestacion de madurez. Allá afuera hay miles de personas inmaduras, y se nota en su economía también.

La invitación, literal: una nueva conciencia. Si quieres mucha más información para mejorar tu conciencia financiera, para incrementar tu inteligencia para el dinero, para poder crear un fondo para emergencias, para vivir con mayor seguridad, paz y fuerza, lee y estudia: Inteligencia para el dinero. Te lo digo de corazón.

¿Quieres conocer alguna manera para generar ingresos adicionales? ¿Quieres mi ayuda para crear un residual y pudiéndolo hacer en algún tiempo libre? Escríbeme haciendo clic aquí. Juntos quizá podamos hacer algo. Prevenir siempre será mejor que lamentar.

¡Emoción por Existir!

–Alejandro Ariza.

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