Habla con tu estructura celular.

Dí en voz alta:

“Querida estructura celular, yo merezco estar aquí. Éste es mi momento. Tengo cosas que otros quieren. Éste es mi momento. Soy importante en el esquema de la Tierra. Me he ganado mis galones. Éste es mi momento. Querida estructura celular, deshazte de las cuestiones emocionales inapropiadas que me impiden adentrarme en mi belleza y poder. El poder del que hablo es esa capacidad de crear compasión y luz dondequiera que vaya”.

Tu estructura celular va a sonreír y te dará la mano que ha estado esperando, y dirá: “Somos tu socio en esta co-creación. Pongámonos en marcha.”

Disfruta de lo que sucederá. Yo lo estoy gozando luego de recibir esta parte de canalización enviada por un muy querido amigo. “Algo” me dijo: “Transcribe este pequeño y poderoso párrafo en tu blog”. Y pues aquí estoy obedeciendo. Recuerda tu poder, nuestro real poder: capacidad de crear compasión y Luz dondequiera que vayamos.

¡Emoción por existir!

-Alejandro ArizA.