La cumbre es para pocos.

Nada nuevo bajo el sol pero quizá un valioso recordatorio, esto es a lo que me referiré hoy en esta breve nota: son pocas las personas las que han hecho lo necesario para estar en la cumbre del éxito. Hoy me entero por un video-reportaje del periódico Reforma, que según «Euromoney», están sorprendidos por cómo se ha incrementado el mercado de bienes de lujo en México. Pero sin duda esto es porque existen clientes que pueden pagar las ofertas de ese mercado. La fuente afirma que aunque en México hay muchísimos pobres también hay un aproximado de 527 mil personas con altos ingresos. Pero… ¿A cuánto asciende lo que considera la fuente como «altos ingresos»? A más de 150 mil dólares anuales. Hoy que el dólar está aproximadamente a 17.60 pesos, eso sería: 2,640,000 pesos al año. Pues bien, partiendo de la base de que en México, según un reporte del Inegi, la población asciende a aproximadamente 113 millones de habitantes, eso quiere decir que la población con altos ingresos corresponde al 0.4 %.

Aquí puedes caer en un espejismo cuando observas las cifras así. Cuando te enteras de que en todo el país solamente el 0.4 % gana más de dos millones y medio de pesos al año, se oye tan bajo ese porcentaje que podrías creer que no es significativo o que incluso es muy difícil de alcanzar para ti, que quizá ni valdría la pena intentarlo al ser tan pocos los que logran esos ingresos. Pero… ¿Entonces por qué grandes y afamadas marcas de lujo llegan a México? ¿Por qué Hermes abre seis sucursales en México cuando apenas una en el resto de América Latina? ¿Por qué abren Ferrari y McLaren ya en México? ¿Por qué en la Ciudad de México es en donde hoy existe el mayor símbolo de glamour en boutiques de marca de gran clase y lujo de toda América Latina, el palacio de los palacios: el Palacio de Hierro Polanco? ¿Acaso todos ellos no ven lo que tú? ¡Correcto! No, no ven lo que tú viste, ese «tan solo» 0.4 %. Ellos ven 527 mil personas. ¡Suficientes para invertir y venir a venderles acá! En la mente de los grandes empresarios siempre ha existido la creencia de que con poco se puede hacer mucho, mientras que en la mente de la gente pobre siempre ha existido la creencia de que con poco se puede hacer poco. Todo siempre es un estado mental, y yo por eso en mis conferencias siempre lo he firmado: la riqueza o la pobreza no es una condición económica, es un estado mental de consecuencias merecidas. Además, esos 527,000 habitantes no son tan pocos, irónicamente, esos se han hecho millonarios por venderles algo al resto de los habitantes. Un afamado empresario de una distinguida transnacional que por respeto no publicaré aquí, me dijo: En México, el mayor secreto de la riqueza es venderles algo a los pobres, porque hay muchísimos. Esto también lo saben las grandes marcas de lujo, y por eso saben que su mercado (los ricos) no se caerá en una sociedad donde hay tantos pobres (clientes de los ricos).

Si en tu compañía, en tu negocio, en tu trabajo, te frustra de que muy pocos son los que llegan a la cumbre, debes entender que eso no es algo que sucede exclusivamente en tu compañía, negocio o trabajo, ¡casi es una ley de vida en la clásica distribución del éxito! De hecho, si lo observas pacíficamente y con atención, así tiene que ser para que sea éxito. El éxito tiene que ser para pocos para que sea merecidamente llamado así, de lo contrario sería «lo común». ¿Cuántos futbolistas existirán en el mundo…, y cuántos «Chicharitos» hay? ¿Cuántos corredores existirán y cuántos llegan en primer lugar? Tienes que observar el fenómeno con total claridad: la cumbre es para pocos, esos que se atreven hacer lo que la abrumadora mayoría no. Por eso he afirmado en mis conferencias algo que noto que a mucha gente le molesta, le arde, le incomoda…, una verdad: El rico el rico y el pobre es pobre por el más puro merecimiento. ¡Claro que pueden existir excepciones a esta afirmación!, pero de esas no estoy hablando, son precisamente excepciones. Yo me refiero a lo que sucede en la abrumadora mayoría de los casos que he observado en mi vida.

Cada vez que yo emprendo un negocio y tengo éxito, noto claramente y con todo el rigor del evidencia cómo cuando le enseño a la gente todas las estrategias para lograr el éxito, muy pocas se atreven hacer lo que con toda claridad les digo que es la forma de lograrlo. El conocimiento lo pueden tener todos pero la aplicación del mismo la llevan acabo muy pocos. Un libro puede llegar a las manos de medio mundo pero muy pocos son los que lo leen y mucho menos los que llevan acabo en aplicación práctica lo que el libro sugiere. Se sucede un embudo cada vez más angosto en donde el éxito sale a gotas. Pocos «hacen» que las cosas sucedan, mientras que la abrumadora mayoría de la gente espera a que sucedan. Hay pocos líderes. La cumbre es merecidamente para esos pocos.

Mi invitación aquí sería para ver si deseas tú ser líder o nada más te quedas leyendo esta nota y terminándola sigues con lo tuyo. Y no, no se requieren extraordinarias cualidades, se requiere un deseo ferviente y ardiente por serlo, dado que ya existe manera de aprender a serlo. Mientras te decides a ser líder y así a buscar una forma de aprender, aquí te quiero dar algunas recomendaciones para que pertenezcas a ese 0.4 % de las personas que económicamente están en la cumbre, o más motivantemente dicho, a esos 527,000 habitantes de México. ¡Vale la pena estar ahí! O quizá mejor dicho también, ¡vale el gozo estar ahí!:

  • Necesitas desear realmente mejorar en tu vida, y desearlo con enorme pasión
  • Necesitas observar con toda evidencia si la compañía para la que trabajas es una plataforma donde, por su naturaleza, te permita llegar a la cumbre y si no, dejarla y cambiar a otra donde sí se pueda
  • Necesitas tener un maestro, alguien que viva parado en la evidencia de vivir el éxito que tú deseas y de quien aprendas directamente cómo lograrlo.
  • Necesitas obedecer y atreverte a hacer todo lo que el maestro te diga
  • Necesitas tener optimismo y perseverancia
  • Necesitas un amigo, ese que desea lo mismo que tú y recorran el camino juntos, ya sea que te acompañe haciéndolo o simplemente acompañándote creyendo en ti. Si tienes la bendición de que esta persona sea tu pareja, ya estás caminando por el paraíso.
  • Goza de llegar a la cumbre
  • Mantente en la cumbre ayudando a otros a llegar a ella

No te frustres porque el éxito es para pocos, mejor entusiásmate de que uno de esos pocos puedes ser tú. Sólo necesitas observar si estás en el lugar adecuado para lograrlo y si tienes un maestro que te enseñe. Yo conozco un lugar adecuado, un bendito negocio, en donde se permite este tipo de éxito por naturaleza misma de su sistema y también puedo ser tu maestro, si así lo deseas. De ser así, envíame tus datos haciendo clic aquí.

Mientras tanto, observa lo natural del fenómeno: la cumbre es para pocos. Y te repito, los pocos que se atreven a hacer lo que tengan que hacer y haciéndolo con inteligencia, optimismo y perseverancia. Como dijo mi colega, Zig Ziglar, nos veremos en la cumbre, ahí donde hay tanta…

¡Emoción por existir!

Alejandro Ariza.

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10 comentarios sobre “La cumbre es para pocos.

  1. Gracias Alejandro, vale la pena compartir este comentario con muchos amigos, así que lo voy a reenviar a varios. El mejor de los deseos para este próximo año.

  2. Increíblemente maravillosa su publicación. Se me quedó grabada una palabra…..”Merecimiento”, la tengo dando vueltas y vueltas en mi cabeza, querré decir que no merezco todo eso que mencionas Dr. Haciendo tanto esfuerzo al día de hoy, no soy merecedor de algo mejor.

    Saludos.

    Un abrazo.

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